En enero, entrará en vigencia un nuevo sistema de cálculo del Índice de Precios al Consumidor (IPC) en Argentina. Este cambio, promovido por el gobierno nacional, busca adaptar la metodología a una canasta de consumo que refleje mejor los gastos cotidianos de los hogares.
La implementación de esta nueva metodología tiene como objetivo mejorar la precisión de las mediciones económicas, lo que podría impactar en la toma de decisiones tanto a nivel gubernamental como en el ámbito privado. Se espera que los ciudadanos puedan observar variaciones en los informes de inflación a partir de esta modificación.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) será el encargado de realizar los ajustes necesarios para que la nueva canasta sea más representativa de los hábitos de consumo actuales. Este cambio se considera fundamental para lograr una mejor comprensión de la situación económica del país y de las realidades que enfrentan los hogares argentinos.