Tras más de 25 años de negociaciones, la Unión Europea aprobó el acuerdo de libre comercio con Mercosur, un paso que podría transformar el comercio entre Europa y Sudamérica. La decisión se tomó en una reunión de embajadores en Bruselas, donde los 27 Estados miembros lograron una mayoría cualificada, a pesar de la oposición de países como Francia, Polonia e Irlanda.
El lunes, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, viajará a Paraguay para firmar el acuerdo. Sin embargo, su entrada en vigor dependerá del visto bueno de la Eurocámara, que tiene varias semanas para pronunciarse. La situación es incierta, ya que alrededor de 150 eurodiputados amenazan con recurrir a la justicia para impedir su aplicación.
Este acuerdo pretende crear la mayor zona de libre comercio del mundo, eliminando aranceles en más del 90% del comercio bilateral. Los sectores agropecuarios europeos expresan su preocupación por el posible impacto de productos sudamericanos, mientras que países como España y Alemania defienden que el pacto abrirá nuevas oportunidades comerciales frente a la competencia de China y la política arancelaria de Estados Unidos.